Historia

El pazo de floréz. en El Castro
El Barco en una litografía del siglo XIX de Barros Sivelo. Archivo Gurriarán, Santiago

En algunas cuevas de la Sierra de la Lastra se hallaron restos humanos primitivos. En lugares próximos al Barco hay petroglifos y asentamientos castreños. Los gegurros, uno de los veintidós pueblos que formaban parte del convento asturicense, eran los antiguos pobladores de estas tierras y de ese gentilicio deriva el topónimo actual de la bisbarra (Valle-de-giorres).

La romanización fue intensa en un territorio tan estratégico como rico en minerales. Entre Las Médulas y Montefurado son frecuentes las huellas de la actividad extractiva. Por Valdeorras pasaba la Vía Nueva (la XVIII del itinerario de Antonino), que unía Braga y Astorga, y otras vías secundarias que obligaron a construir puentes que son testigo de aquella época.

En la Edad Media el Señorío de Valdeorras fue administrado por la nobleza. Condes de Léemelos, Marqueses de Villafranca y Condes de Ribadavia fueron marcando sus destinos. La fortaleza del Castro es el referente de aquella época. Esta pequeña villa fue cabeza de jurisdicción hasta comienzos del siglo XIX. Los conventos de la vecina comarca del Bierzo y la Orden de San Juan de Jerusalén compartieron con la nobleza la administración de estas tierras.

En 1809 grupos de guerrilleros valdeorreses bajo el mando del avade de Casoio impidieron, en Sobradelo, el paso de las tropas francesas del mariscal Soult. A finales de ese mismo siglo, Valdeorras, que había estado representada en las Cortes de Cádiz por el liberal Ruíz de Padrón, se abre al mundo moderno con el ferrocarril, que llega en 1883, pocos años antes de construir en el Barco el puente de San Fernando, esencial para mejorar la comunicación de la comarca.

OBarcoDeValdeorras

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